
Un donante de esperma que, sin saberlo, portaba una mutación rara que provoca cáncer, engendró casi 200 niños en toda Europa, según una investigación liderada por la Unión Europea de Radiodifusión (EBU).
El hombre superó todas las pruebas rutinarias y donó esperma durante unos 17 años mientras era estudiante. Sin embargo, hasta el 20 % de sus espermatozoides portaban una mutación en el gen TP53, que normalmente evita que las células se vuelvan cancerosas.
Los niños que heredan la mutación desarrollan el síndrome de Li-Fraumeni, un trastorno que les da hasta un 90 % de riesgo de padecer cáncer a lo largo de su vida. Algunos niños concebidos mediante donación de esperma ya han fallecido. Se prevé que muchos más desarrollen cáncer a lo largo de su vida.
Los médicos dieron la voz de alarma este año tras identificar 23 niños con la variante entre los 67 casos conocidos en ese momento. Diez de ellos ya habían sido diagnosticados de cáncer. La investigación concluyó que el esperma del donante se utilizó para concebir al menos 197 niños en 14 países, aunque el número real podría ser aún mayor.
Los expertos señalan que el caso evidencia fisuras en la regulación internacional de los donantes. «Detectar algo de novo en los testículos nunca funcionará en sangre. Cada espermatozoide de una eyaculación es ligeramente diferente, por lo que su cribado tampoco es sencillo», afirmó Jackson Kirkman-Brown, profesor de la Universidad de Birmingham.
T | Euronews

