
Los países árabes quieren elaborar un nuevo plan de reconstrucción para Gaza. El objetivo aparente es contrarrestar la propuesta de Donald Trump de una «riviera» para Gaza.
Reseña DW que algunos han sugerido que el plan del presidente estadounidense, en el que Estados Unidos se haría cargo del enclave palestino, expulsaría a sus habitantes es una táctica de negociación extrema.
Según las Naciones Unidas, alrededor de dos tercios de los edificios de Gaza han sido destruidos, y el Ministerio de Salud del territorio dice que más de 48.000 palestinos han muerto por la campaña militar de Israel.
Con un frágil alto el fuego ahora en vigor en Gaza, se está debatiendo la reconstrucción del enclave.
Jordania y Egipto, en concreto, están preocupados por la idea de Trump, pues este sugerió que dichos países podrían acoger a los cerca de dos millones de palestinos desplazados de Gaza, lo que supondría una crisis política y económica existencial para ambos.
Pero, ¿qué incluye el plan que debaten las naciones árabes? Probablemente tendrá tres fases y tardará hasta cinco años en completarse. La primera parte implicaría la ayuda inmediata a los palestinos desplazados. Se establecerían varias zonas seguras dentro de Gaza, equipadas con viviendas móviles, otros refugios temporales y con fácil acceso a la ayuda y a los servicios esenciales.
Se seleccionará un comité tecnocrático palestino para gestionar el enclave. No está claro quiénes formarían parte del comité exactamente, pero podrían incluirse representantes de la Autoridad Palestina, que gestiona la Cisjordania ocupada, así como líderes de grupos tribales locales o alcaldes comunitarios.
Es muy poco probable que el comité incluya a representantes de Hamás, que ha estado a cargo de Gaza durante las últimas dos décadas. Hamás, considerada como organización terrorista por EE.UU., la Unión Europea y otros países, ha dicho que está dispuesta a ceder el poder, pero, aparentemente, también quiere ayudar a elegir a los miembros del comité.
La seguridad en Gaza podría estar a cargo de la policía de la Autoridad Palestina o posiblemente de un grupo multinacional, con el apoyo potencial de fuerzas árabes o incluso occidentales. Los Emiratos Árabes Unidos han sugerido la creación de una «misión internacional temporal» para la seguridad de Gaza.
Este plan, que se estima cueste unos 53.200 millones de dólares a ejecutar en una década, sería costeado por las naciones, algo aceptable para la administración Trump. Pero un fondo liderado por el Golfo, con financiación de naciones ricas en petróleo como Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, también dependerá de un alto el fuego duradero en Gaza y de algún tipo de vía hacia el fin permanente de la violencia, como la solución de dos Estados. De lo contrario, los Estados del Golfo han argumentado que no tiene sentido financiar la reconstrucción si la zona será bombardeada de nuevo por Israel.
Egipto, aparentemente, está dispuesto a organizar una conferencia internacional de donantes, durante la cual también se pedirá a las naciones occidentales que contribuyan. Es poco probable que Israel pague la reconstrucción de Gaza.
Está prevista una reunión en Riad, Arabia Saudita, para fines de esta semana. Arabia Saudita, Egipto, Jordania, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) debatirán varias ideas ya expuestas con anterioridad. Además, habrá una cumbre extraordinaria de la Liga Árabe el 4 de marzo en El Cairo para realizar un borrador de un plan para Gaza.

