Un grupo de arqueólogos descubrieron una piscina de unos dos mil años de antigüedad en la antigua ciudad de Tralles, en la provincia occidental turca de Aydın, utilizada presuntamente para entrenar a nadadores y atletas profesionales.

Según la agencia Anadolu, las excavaciones se desarrollan en un yacimiento situado a tres kilómetros de la ciudad de Efeler, bajo la supervisión del profesor Murat Çekilmaz, de la Universidad Adnan Menderes de Aydın.Los trabajos forman parte del proyecto Legado para el Futuro, impulsado por el Ministerio turco de Cultura y Turismo, y se concentran en un complejo termal de unos 40 mil metros cuadrados, rodeado de olivares.

Çekilmaz declaró que el equipo completó las labores iniciadas en 2025 y descubrió una piscina de agua fría de 37 metros de largo y 12 de ancho. La instalación, ubicada en el centro del complejo termal, tenía capacidad para unas 300 personas y era utilizada por los bañistas para refrescarse durante el verano.

Según el arqueólogo, ésta servía para la formación de los jóvenes que asistían al gimnasio contiguo, un espacio destinado a la educación y al entrenamiento físico. Entre 3.000 y 5.000 personas utilizaban diariamente el complejo de baños y gimnasio, donde los alumnos se preparaban para convertirse en atletas profesionales y aprendían natación.

Çekilmaz señaló que, según los criterios de la época, la piscina podía considerarse de nivel olímpico, pues allí entrenaban deportistas que participaban en competiciones celebradas en otras ciudades. La estructura tiene 1,5 metros de profundidad y se abastecía con agua de manantial mediante una red de acueductos de unos 56 kilómetros, procedente de las montañas situadas al norte de la ciudad.

T/PL