Una de los mayores cementerios de la antigua Roma, fue descubierto con esqueletos humanos, pinturas y mosaicos conservados, cerca de la basílica de san Pablo Extramuros, durante las obras de una residencia de estudiantes en la capital italiana.

Durante las excavaciones, como suele ser habitual en la capital, se descubrió un nuevo espacio de este lugar, de la cual se conocía solo una pequeña parte, pero que estaría formada por hasta cinco edificios funerarios que datan de un período comprendido entre el siglo I a. C. y el siglo IV d. C.

También se hallaron unos 50 esqueletos humanos, en algunos de ellos se encontró un clavo a la altura del pecho, evidencia de un conocido ritual para alejar el mal en el más allá. Por otra parte, los antropólogos que trabajan en el campo, observaron iniciales que indican que casi todos los esqueletos pertenecen a hombres de entre 20 y 40 años que eran de constitución robusta.

El descubrimiento más importante fue el de varias habitaciones algunas con restos de pinturas y mosaicos bicolor. Los expertos de la Superintendencia Especial de Roma, que dirige las investigaciones de arqueología preventiva en curso, creen que se descubrirá mucho más a medida que avancen los trabajos.

T/Agencias