
Un equipo de científicos internacional compuesto por expertos estadounidenses, chinos y suecos, ha detectado unos intrigantes sonidos de una parte inesperada del espacio exterior: a 165.000 kilómetros de la Tierra, aproximadamente la mitad de distancia para llegar a la Luna.
Sin embargo, lo más sorprendente de todo es que al convertir estos sonidos en señales de audio, el resultado es similar al canto de los pájaros, prácticamente como el trinar de los pájaros al amanecer. Pero, ¿cómo es esto posible si obviamente no hay pájaros en el espacio? Esta es la explicación.
Se trata de ondas cósmicas, intensas explosiones electromagnéticas y, según los astrónomos que publican sus conclusiones en la revista Nature, el espacio «suena realmente como el canto de los pájaros». ¿Cómo es posible? Las ráfagas de plasma, similar a las ondas de coro, se ondulan a la misma frecuencia que la audición humana y una vez transformadas en señales auditivas, resulta que las notas más altas imitan los cantos agudos de los pájaros.
Estas ondas de coro ya se habían detectado en el espacio cercano a la Tierra pero nunca antes se habían medido a esta distancia. Y fue algo totalmente imprevisto: y es que las ondas de coro se detectaron en una región del espacio donde el campo magnético de la Tierra está extendido, algo que los científicos no esperaban.
Aunque los astrónomos no están muy seguros de cómo ocurren este tipo de perturbaciones, hasta ahora se creía que este trinar espacial estaba moldeado por el campo magnético que generan los planetas entre sus polos, ya que la fuente de este sonido suele estar cerca de los polos.
El hecho de detectar este canto de pájaros cósmico tan lejos de la Tierra nos indica que podría tratarse de un fenómeno bastante común en el universo, algo que podría contribuir a nuestra comprensión de los orígenes de estas intensas explosiones electromagnéticas, que se sabe que aceleran los electrones en la magnetosfera terrestre.
Estas explosiones no solo dan forma a la estructura de los cinturones de radiación de la Tierra, sino que también ayudan a generar auroras pulsantes y facilitan la precipitación de partículas cargadas en nuestra atmósfera superior. Este trinar cósmico podría ser habitual en todas las magnetosferas planetarias de todo el sistema solar. (National Geographic)

