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Durante unas obras en la base aérea naval de Nordholz, en Baja Sajonia, descubieron un cañón nazi de la Segunda Guerra Mundial. El Sturmgeschütz III de la Wehrmacht, se encontraba en muy buen estado de conservación y se presume que ha permanecido oculto en el suelo arenoso durante más de 80 años.

Según informan medios locales, citando a la Oficina Federal de Gestión de Bienes Inmobiliarios (BImA), es el vehículo de cadenas completo más fabricado por la Wehrmacht. A diferencia de un carro de combate clásico, este cañón de asalto no contaba con una torre giratoria. El cañón estaba fijado a la superestructura y se apuntaba girando todo el vehículo.

Según el Museo de Historia Militar de la Bundeswehr (MHMBw), el vehículo presenta un estado de conservación extraordinariamente bueno. El terreno arenoso habría contribuido sobre todo a que el Sturmgeschütz pudiera sobrevivir casi intacto durante más de ocho décadas. A partir del mantelete del cañón, el vehículo puede identificarse además como una versión tardía de este modelo.

El servicio arqueológico del distrito de Cuxhaven, destacó que el Sturmgeschütz fue eliminado por los aliados tras el final de la guerra. Fue conducido hasta una antigua trinchera defensiva y posteriormente cubierto con arena. Este tipo de trincheras y cráteres de bombas se utilizaban a menudo entonces para deshacerse de material militar.

El vehículo, que pesa en torno a 20 toneladas, fue recuperado el uno de junio de 2026. Después permaneció en un primer momento en el aeródromo, donde se analiza, entre otras cosas, si contiene sustancias peligrosas. También debe garantizarse que el arma principal quede inutilizada de forma permanente.

A partir de agosto, el Sturmgeschütz será trasladado en primer lugar al Museo Alemán de Blindados de Munster. Allí será sometido a labores de conservación y se expondrá inicialmente al público como lo que se conoce como hallazgo de subsuelo. A largo plazo está previsto que el vehículo se muestre también en el Museo de Historia Militar de la Bundeswehr en Dresde.

El hallazgo podría no ser el último de su clase, imágenes de radar de penetración en el suelo apuntan a que en la antigua zanja para carros de combate del recinto podrían encontrarse otros restos de los últimos días de la guerra, entre ellos posiblemente incluso un avión. No obstante, no se prevé buscar de forma sistemática otros vehículos. Solo se recuperarán si obstaculizan las obras, suponen un peligro o son de especial interés científico.

T/EN