
La galaxia LEDA 13133424 está formada por 9 anillos concéntricos que recuerdan las ondas creadas en un estanque cuando se lanza una piedra. Esta peculiar morfología fue ocasionada por otra galaxia mucho más pequeña que, como una flecha, atravesó el núcleo de la galaxia mayor hace unos 50 millones de años.
Situada a 567 millones de años luz de distancia en la constelación de Piscis, LEDA 13133424 (a la que llamaremos simplemente LEDA en el resto de este artículo) era una galaxia bastante desconocida hasta hace muy poco. Pero una imagen reciente tomada por el telescopio espacial Hubble ha dejado asombrados a los astrónomos: la galaxia presenta hasta nueve anillos concéntricos plagados de estrellas.

LEDA tiene un gran diámetro, unos 250.000 años luz, aproximadamente 2,5 veces mayor que el de nuestra Vía Láctea. Por supuesto, se conocen muchas otras galaxias de forma anular, pero todas las observadas anteriormente presentan tres anillos como máximo.
Serendipia
El descubrimiento fue realizado de manera fortuita por el astrónomo Imad Pasha (un estudiante de doctorado en la Universidad de Yale) cuando estaba examinando las imágenes obtenidas en un cartografiado de distintas zonas del cielo realizado desde tierra. Pasha se sintió atraído por la forma peculiar de esta galaxia y solicitó tiempo de telescopio para realizar observaciones adicionales con el Hubble y con el observatorio Keck (Hawái).
Estas observaciones no solo revelaron los 9 anillos en LEDA sino que ayudaron a identificar una galaxia enana que se encuentra conectada con LEDA por un puente de gas y estrellas de 130.000 años luz de longitud. Se trata de la pequeña galaxia azul visible a la izquierda en la imagen que encabeza este artículo
El análisis de los datos demostró que la galaxia enana había pasado, como si fuese una flecha, por el núcleo de LEDA hace unos 50 millones de años. El fenómeno que se produce en un caso así guarda similitudes con lo que sucede al lanzar una piedra a un estanque: se crean unas ondas concéntricas y expansivas. En el caso de la colisión galáctica, estas ondas son los anillos que observamos ahora formados por innumerables estrellas. (El Mundo.es)

