
Investigadores de Ecuador identificaron 38 sitios arqueológicos ubicados en el valle de Lulubamba, en el noroeste de Quito, los cuales permuten confirman la existencia en ese territorio de ocupaciones humanas desde tiempos prehispánicos.
El descubrimiento fue realizado por expertos del Instituto Metropolitano de Patrimonio como parte de un proyecto de actualización del inventario arqueológico de la zona que ocupa el municipio capitalino. Los vestigios se ubican entre las parroquias de Pomasqui, San Antonio de Pichincha y Calacalí, una área del noroccidente de Quito considerada estratégica para el intercambio cultural y comercial en el pasado.
Los estudios, publicados en medios locales, permitieron al equipo recuperar plataformas, graderíos y material cultural en el cerro La Marca, donde se encuentra un pucará (sitio defensivo, fortaleza), atribuido al imperio inca. Dayuma Guayasamín arqueóloga, explicó que se logró recuperar material cultural como boleadoras que son típicas de los incas y fragmentos de cerámica con decoración típica de la etnia.
La especialista indicó que los incas seleccionaban puntos estratégicos para ejercer control político, económico y simbólico en el territorio. Por su parte, el mediador educativo Daniel Villacís destacó la interacción entre los incas y poblaciones originarias“Si bien es cierto, las evidencias que se han encontrado son incas, pero tuvieron ese contacto con los pueblos aborígenes, los pueblos que ya estuvieron aquí durante miles de años”, manifestó.
Las autoridades alertaron que algunos vestigios han sido manipulados y llamaron a la ciudadanía a respetar las normas de protección del patrimonio. De este modo, el Instituto Metropolitano de Patrimonio trabaja en una propuesta de ordenanza para garantizar la conservación de estos sitios, varios de los cuales se encuentran en predios privados y presentan deterioro.
T/Agencias

