Fluminense, campeón de la Libertadores en 2023, recibe el miércoles al Deportivo La Guaira venezolano en partido por la última jornada del torneo continental que está obligado a ganar para clasificarse a octavos, lo que no está garantizado, o para intentar al menos un cupo en la Sudamericana.

El conjunto brasileño no solo necesita vencer al venezolano en el partido programado para las 21.30 horas (0.30 GMT) en el estadio Maracaná de Río de Janeiro sino también esperar un traspiés del Bolívar, con el que actualmente divide la segunda posición del Grupo C de la Libertadores, con 5 puntos, por lo que es su adversario directo en la disputa por el segundo cupo a octavos.

El equipo boliviano recibirá a la misma hora en casa al Independiente Rivadavia argentino, que ya garantizó cupo en octavos como primero del grupo con inalcanzables 13 puntos, y tiene la ventaja de tener mejor saldo de goles en los partidos directos, que es el primer criterio de desempate.

En caso de una victoria del Bolívar por cualquier marcador, Fluminense se despide de la Libertadores incluso goleando a La Guaira.

El equipo carioca, además, no puede ni pensar en perder en casa debido a que perdería el tercer lugar del grupo frente al venezolano, que es el cuarto en la clasificación con 3 puntos, por lo que se despediría hasta de la posibilidad de clasificar a la repesca para luchar por un cupo en octavos en la Sudamericana.

Fluminense llega animado para el partido que será arbitrado por el chileno José Cabero tras haber vencido por 2-1 al Bolívar la semana pasada por la Libertadores y por 1-0 al Mirassol el pasado sábado por el Campeonato Brasileño.

Pero el conjunto carioca sufrirá una baja importante en el sector defensivo debido a que el zaguero Ignácio continúa lesionado y debe ser sustituido nuevamente por Jemmes, que fue el compañero de Freytes en la zaga del Fluminense frente al Mirassol.

Sin embargo, los dirigidos por el argentino Luis Zubeldía contarán con el regreso del atacante uruguayo Agustín Canobbio y del delantero venezolano Jefferson Savarino, que no se enfrentaron al Mirassol precisamente para ser reservados para la Libertadores.

Ambos podrán sumarse al argentino Lucho Acosta y al juvenil John Kennnedy para integrar el cuarteto ofensivo del equipo brasileño.

La Guaira, prácticamente eliminado en la Libertadores ya que para avanzar a octavos necesitaría vencer al Fluminense en Río y esperar una derrota del Bolívar, también tiene la posibilidad de luchar por un cupo en octavos de la Sudamericana, por lo que el partido en el Maracaná aún tiene importancia.

El conjunto venezolano llegó a Río animado tras haber vencido por 2-0 al Portuguesa, lo que le permite liderar su grupo en el Campeonato Venezolano con 7 puntos.

El equipo comandado por Héctor Bidoglio podrá contar en el Maracaná con la mayor parte de sus titulares, incluyendo la pareja de atacantes integrada por Fabián Londoño y Rafael Arace.

T/EFE