Un vuelo que transportaba a 10 argentinos deportados desde EEUU aterrizó la madrugada de este jueves en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, Buenos Aires (Argentina). El embajador en Washington dijo que los expulsados habían violado la ley local.

Según publicaron medios locales, el avión de la aerolínea Omni Air International despegó del estado de Texas (EEUU) y realizó paradas en Bogotá (Colombia) y Belo Horizonte (Brasil), donde también dejó deportados. Después, continuó rumbo a Buenos Aires en una travesía que duró un total de 25 horas.

El embajador argentino en EEUU, Alejandro Oxenford, confirmó que los deportados habían infringido de alguna forma las leyes estadounidenses. «Puede haber delitos de todo tipo o que tengan que ver con la emigración. Es una potestad de cada país decidir qué hacer con las personas que violan la ley dentro de su país», expresó.

«Más o menos cero»

De acuerdo con Clarín, entre los delitos que se les atribuyen figuran fraude en la documentación, robos, presunta explotación sexual de un menor, solicitud de prostitución, conducción bajo los efectos del alcohol, agresiones, delitos de orden público y amenaza de agresión.

Para Oxenford, se trata de «un tema de EEUU que básicamente manejan ellos», por lo que su función se limita a la asistencia «al ciudadano». «Siempre lo hemos hecho así y lo seguimos haciendo. Lo otro que puedo decir es que no ha habido incidentes», siguió.

Por otra parte, aclaró que «Argentina es de los países del continente con menos casos» de deportaciones, por lo que definió al número como «infinitésimo», ilustrándolo con un ejemplo: «Es como si dijera un millón [de deportados en total] y 17 [argentinos]. Es más o menos cero».

«Están partiendo familias a la mitad»

Los deportados fueron recibidos en el aeropuerto bonaerense por familiares. «No matamos, no violamos. Solo vamos por ‘el sueño americano'», comentó allí Mario Robles, de 25 años. Asimismo, reveló que estuvo dos días detenido antes de iniciar el vuelo.