La fundación El Amparo denunciará ante la Corte Penal Internacional (CPI) al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y a miembros de su cadena de mando por la deportación de más de 200 venezolanos desde Estados Unidos hacia territorio salvadoreño, acusados de presuntamente integrar la extinta banda criminal Tren de Aragua.

La información fue ofrecida por el presidente de la fundación, Walter Márquez. «Recurriremos a la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, por la responsabilidad personal de Bukele y la cadena de mando responsable de esas detenciones arbitrarias», refiere la agencia EFE.

Dijo que recurrirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para solicitar medidas cautelares para estos venezolanos que fueron deportados en marzo pasado, con el objetivo, dijo, de que se respete el debido proceso y de que se le solicite a El Salvador la «inmediata libertad» de los migrantes.

La semana pasada, el activista junto a un grupo de familiares viajaron hasta El Salvador con la intención de poder visitar a los venezolanos detenidos, pero no fue posible.

«Pudimos comprobar en ese viaje que los venezolanos migrantes deportados a El Salvador están totalmente aislados, incomunicados, sin ningún juicio en El Salvador, donde no han cometido ningún delito, sin ninguna claridad de su futuro legal», relató.

El abogado aseguró que ninguno de los deportados hacia el país centroamericano pertenece a la extinta banda criminal Tren de Aragua y dijo que eso debió probarse en instancias judiciales de Estados Unidos.