
Este lunes, integrantes de la comunidad originaria de Santa Rosa, en Argentina, denunciaron un violento operativo de desalojo ejecutado en una jornada en la localidad de Humahuaca, provincia de Jujuy (norte), que dejó al menos diez personas heridas por perdigones de goma, tres viviendas totalmente destruidas por maquinaria pesada e incertidumbre sobre el paradero de menores de edad que fueron retirados del lugar durante el procedimiento.
Tras presentarse en la fiscalía para ampliar la denuncia penal, el vicecomunero Ángel Mendoza, ofreció detalles sobre las acciones emprendidas por las fuerzas de infantería y la policía que irrumpieron en el terreno comunitario. «Entraron tirando balas de goma y gases lacrimógenos. Había menores, adultos mayores y personas con discapacidad. Tiraron todas las cosas afuera y con una máquina sin patente derrumbaron por completo las tres casas donde vivían tres familias de nuestro pueblo«, denunció.
Mendoza agregó que el enfrentamiento se produjo cuando las familias intentaron frenar el avance de las máquinas en defensa de sus hogares. El punto de mayor gravedad institucional radica en el traslado de niños, entre 1, 2, 5 y 7 años, pertenecientes a las familias desalojadas sin la debida notificación ni autorización de sus progenitores.
El conflicto de fondo se realiza en el marco de una disputa territorial interna entre dos partes de la misma comunidad por la posesión de una parcela de tierra. Desde la conducción actual sostienen que el reclamo de la contraparte se basó en documentación irregular y planos no reconocidos oficialmente por la Dirección de Inmuebles.
T/Telesur

