Los astronautas de Artemis 2, superaron el momento más peligroso de su viaje: una reentrada abrasadora en la atmósfera terrestre que, en palabras del piloto Victor Glover, seriá “montados en una bola de fuego”.

Tras completar su histórico sobrevuelo lunar en una misión de diez días, Glover, el comandante Reid Wiseman, la especialista Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, también especialista de misión, encararon el descenso de apenas 13 minutos en el que la cápsula de la tripulación alcanzó velocidades superiores a los 40.000 kilómetros por hora y temperaturas por encima de los 2.500 grados antes de su amerizaje en el Pacífico, cerca de la costa de San Diego, en California.

La maniobra puso a prueba el escudo térmico de la nave, un componente clave que mostró ciertos desperfectos en el vuelo no tripulado de Artemis 1 y que había generado preocupación entre ingenieros veteranos. Pero la nave resistió el embate. Según lo previsto, los paracaídas se desplegaron a pocos kilómetros de altura sobre el océano para acabar de frenar la cápsula; y la tripulación fue rescatada por un buque de la armada estadounidense, poniendo fin a una misión histórica que abre el camino al regreso humano a la Luna.

Los astronautas serán sometidos a evaluaciones médicas. Foto: Archivo

Por su parte, la NASA informó que la delegación, será sometida a evaluaciones médicas pertinentes, los astronautas que amerizaron hace pocas horas serán trasladados a San Diego. Allí tendrán la elección entre pasar la noche a bordo del buque o en un hotel, antes de continuar su viaje.

También está la opción de volar directamente a Houston, donde los esperan sus familias. Mientras que, la recuperación de la nave espacial Orión puede requerir varias horas adicionales, habitualmente entre 4 y 6 horas tras el amerizaje, aunque en ocasiones este proceso se extiende por más tiempo.

T/Con información de Agencias