
El presidente ruso, Vladímir Putin, sostuvo este miércoles un encuentro en Beijing, la capital de China, con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, en el marco del fortalecimiento de los vínculos bilaterales.
Durante la reunión, Putin expresó su satisfacción por la oportunidad de dialogar personalmente con el dirigente norcoreano, destacando que las relaciones entre ambos países han evolucionado hacia una dinámica marcada por la confianza y la amistad.
En su intervención, el mandatario ruso evocó la participación de unidades militares norcoreanas en la liberación de la provincia de Kursk, tras ataques atribuidos a fuerzas ucranianas. Putin elogió el coraje y el sacrificio de los soldados de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), subrayando que Rusia no olvidará las pérdidas sufridas por sus tropas ni el dolor de sus familias.
“En nombre del pueblo ruso, quiero agradecerles su participación en la lucha conjunta contra el neonazismo moderno”, declaró Putin.
Por su parte, el dirigente de la RPDC expresó su satisfacción por poder dialogar acerca de las relaciones bilaterales, la cooperación mutua, las proyecciones futuras y el fortalecimiento de los vínculos entre Pionyang y Moscú.
“Tras la firma de nuestro tratado interestatal en junio del año pasado, las relaciones entre nuestros dos países se están desarrollando en todos los aspectos”, precisó.
Al referirse al papel de Pionyang en la liberación de la provincia de Kursk, Kim destacó que las fuerzas de su nación combatieron “codo a codo con el pueblo ruso y su Ejército hermano”, dijo.
“Si hay algo en lo que podamos ayudar a Rusia, lo haremos definitivamente y lo consideraremos un deber fraternal. Y haremos todo lo posible para ayudar a Rusia”.
Inicialmente, los mandatarios de Rusia y la RPDC sostuvieron conversaciones ampliadas con sus respectivas delegaciones, las cuales se prolongaron por más de hora y media. Posteriormente, continuaron el diálogo en un formato privado.
Al concluir el encuentro, el presidente Putin acompañó a Kim hasta su vehículo, se despidieron con un abrazo, y el líder ruso extendió una invitación oficial para que su homólogo norcoreano realice una visita a Rusia.
Los líderes se encuentran en Beijing como invitados para presenciar el desfile conmemorativo del 80.º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa (1937–1945) y en la Guerra Mundial Antifascista, que se llevó a cabo este miércoles.
T/Telesur

