El Gobierno de Cuba reaccionó a las posturas emitidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de la octogésima primera sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, reafirmando su derecho a la soberanía y condenando el impacto económico y social del recrudecido bloqueo estadounidense.

El presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel, denunció en su cuenta en la red social X que la caracterización de la isla como una amenaza por parte del Ejecutivo de Washington busca justificar su guerra económica genocida contra la población cubana.

Díaz-Canel sostuvo que apelar a la mentira refleja la negativa a aceptar la libre determinación del pueblo caribeño y ratificó que el país mantendrá la defensa de su soberanía, trabajando para superar las agresión despiadada impuesta desde la nación norteamericana. Reiteró que el cerco es la verdadera amenaza.

Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, señaló en la red social X que el Gobierno estadounidense es incapaz de asumir a Cuba como una nación independiente y plenamente soberana.

Rodríguez desestimó las acusaciones presentadas en el organismo multilateral como falsedades y calumnias, insistiendo en que la isla no representa un peligro para Estados Unidos ni para ningún otro país, mientras que las restricciones económicas y el cerco energético vigentes sí amenaza a Cuba y al resto de las naciones. «Es un acto de genocidio y castigo colectivo. Somos un país de paz y merecemos la paz», enfatizó el titular de Exteriores además de recordar que este cerco ha sido sistemáticamente rechazado por la mayoría de la comunidad internacional.Estos pronunciamientos tuvieron lugar luego de que la delegación cubana, encabezada por el propio ministro de Relaciones Exteriores, abandonara la sala de sesiones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en señal de protesta durante la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En su discurso, el mandatario estadounidense aseveró que las medidas de presión sobre La Habana se encuentran en su nivel más alto, calificó a Cuba como un Estado fallido y pronosticó la caída de la Mayor de las Antillas.

La delegación cubana tiene programado ejercer su derecho a la palabra ante el pleno de la Asamblea General este sábado 26 de septiembre por intermedio de su canciller, en un contexto marcado por el incremento de la presión económica, financiera y energética impulsada desde el inicio del nuevo mandato presidencial estadounidense en enero de 2025.

T| TELESUR