El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció este miércoles que el Gobierno de los Estados Unidos lleva a cabo un despliegue brutal de presiones extremas contra numerosos Estados para obligarlos a cambiar su posición respecto al proyecto de resolución contra el bloqueo económico, comercial y financiero que impusieron a Cuba, en particular con gestiones coercitivas intensas de parte del secretario de Estado, Marco Rubio.

Recordó que los días 27 y 28 de octubre se debatirá en la Asamblea General de las Naciones Unidas el proyecto de resolución para poner fin al bloqueo de EEUU contra Cuba. Lo insólito en este caso —afirmó el Canciller de Cuba— es el recrudecimiento extremo del bloqueo estadounidense. Será la primera vez que la AGNU se pronuncie contra el bloqueo energético y el castigo colectivo contra nuestro país, con daños humanitarios graves. Además del bloqueo energético, se bloquean todas las operaciones comerciales cubanas, señaló, como parte de una política para provocar daños planeados deliberadamente y desestabilizar al país mediante la generación de sufrimientos y desesperación.

Explicó que los EEUU lleva meses en medio de gestiones para coaccionar a otros Gobiernos. Mostró varios documentos que dan fe de mensajes intimidatorios contra esas naciones, los cuales contienen mentiras como que el bloqueo estadounidense es legal y que EEUU permite el comercio con Cuba.

Detalló que otro documento contiene una relación de amenazas directas de sanciones para presionar a Estados soberanos. Entre estos, se recurre a la coacción mediante la aplicación de aranceles punitivos, restricciones a los funcionarios y sus familias, la amenaza de interferir en procesos electorales y desestabilizar a esos países, perjudicar su comercio internacional, etc.

Otro de los documentos empleados por los EEUU trata de implicar a Cuba en el conflicto ucraniano, lo cual desmiento categóricamente, expresó.