El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, presidió este sábado el acto conmemorativo por el aniversario 158 del alzamiento en el ingenio La Demajagua, hecho que marcó el inicio de las guerras por la independencia de la nación caribeña

Ante la estatua de Carlos Manuel de Céspedes, conocido como el Padre de la Patria, los presentes rememoraron el 10 de octubre de 1868, fecha en que el prócer proclamó la libertad de sus esclavos y convocó a la rebelión para liberarse del yugo colonial español.

El miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y jefe de su Departamento Agroalimentario, José Ramón Monteagudo, afirmó que rememorar este hecho ratifica el compromiso con el legado de los héroes y mártires de la patria.​

Durante su intervención enfatizó, que la fecha convoca a fortalecer la unidad del pueblo y de las nuevas generaciones, dispuestas a defender la Revolución y la obra de justicia social por la cual cayeron miles de cubanos.​ El dirigente señaló que la grandeza de Céspedes residía no solo en su decisión de levantarse contra el régimen colonial, sino en la coherencia ética que sustentó su causa, al renunciar a su posición social, fortuna y, finalmente, ofrendar la vida por sus ideales.​

Monteagudo destacó que el prócer enseñó a los cubanos que la libertad no se mendiga, sino que se conquista; y también fundó una tradición de rebeldía, de dignidad, vocación de justicia social y de amor a la patria que no se detendría hasta alcanzar el triunfo definitivo de la Revolución el 1 de enero de 1959.​

Por su parte, el historiador y director de la Casa Eusebio Leal de la Oficina del Historiador de La Habana, Michael González, calificó al iniciador de las gestas independentistas como un hombre de leyes, versos e ingenio que convocó a sus compatriotas a la dignidad.​

Explicó que el pronunciamiento de 1868 no constituye un hecho aislado ni una improvisación, sino el estallido maduro de la conciencia nacional gestada por una generación insumisa ante el yugo colonial.​ Céspedes no fue un héroe abstracto, sino un terrateniente acomodado que lo entregó todo: fortuna, familia y vida, convencido de que la independencia es un derecho universal y no el privilegio de unos pocos, alegó el especialista.

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