
La situación humanitaria en Gaza ha alcanzado niveles críticos debido a las crecientes restricciones israelíes sobre la ayuda internacional. Según la Oficina de Coordinación de la Ayuda Humanitaria (OCHA), el 85% de las misiones humanitarias dirigidas al norte de Gaza fueron denegadas u obstaculizadas durante octubre, permitiendo solo el paso sin problemas de 9 de las 98 misiones solicitadas.
La escala de la crisis se evidencia en las cifras: apenas ingresan una media de 30 camiones diarios con ayuda humanitaria, lo que representa únicamente el 6% de las necesidades básicas de la población. Philippe Lazzarini, responsable de UNRWA, ha denunciado que «el Estado de Israel ha convertido el hambre en un arma», mientras que expertos en crisis alimentarias advierten sobre una posible hambruna ya en curso en el norte de Gaza.
La situación en los hospitales es particularmente grave. Se han documentado casos donde las autoridades israelíes han impedido la entrega de suministros médicos esenciales, incluyendo sangre, anestesia y combustible. El hospital Kamal Adwan ha sido especialmente afectado, con múltiples intentos bloqueados de entregar recursos vitales, y se han reportado detenciones de personal médico, incluyendo un cirujano de Médicos Sin Fronteras.
Las condiciones de vida se han deteriorado dramáticamente para los desplazados. Los equipos humanitarios han encontrado familias refugiadas en sótanos inundados de aguas residuales, mientras que en las escuelas convertidas en refugios, la falta de instalaciones sanitarias básicas ha creado condiciones insalubres. La aproximación del invierno agrava la situación, con urgente necesidad de elementos básicos como mantas, ropa de abrigo y calefactores.
La comunidad internacional, liderada por Estados Unidos, ha establecido un plazo de 30 días para que Israel aumente la entrada de ayuda humanitaria a 350 camiones diarios. Sin embargo, el portavoz del Secretario General de la ONU, Stephan Dujarric, ha señalado que los niveles actuales están muy por debajo de lo necesario para atender a los más de dos millones de civiles afectados, exigiendo medidas inmediatas para resolver esta crisis humanitaria sin precedentes. (F24)

