
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó el martes que Estados Unidos había desplegado tres buques con unos 4.000 soldados en las aguas del Caribe cerca de Venezuela, bajo la excusa de combatir a carteles del narcotráfico en la región.
Todo esto en medio de una retórica contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro por parte de funcionarios del gobierno estadounidense y del propio presidente Donald Trump.
Seguidamente, comnezaron pronunciamientos de gobiernos y organizaciones en rechazo a lo que se considera una amenza para la paz regional y una eventual violación a la soberania.
Aquí algunas de las reacciones:
- China: la portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, afirmó que Pekín “se opone a cualquier acción que viole los propósitos y principios de la Carta de la ONU o infrinja la soberanía y seguridad de otros países”.
“Nos oponemos al uso o la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales y a que potencias externas interfieran en los asuntos internos de Venezuela bajo cualquier pretexto”, agregó en rueda de prensa.
- ALBA: para el bloque “el despliegue militar estadounidense en aguas del Caribe, disfrazado de operaciones antidrogas, representa una amenaza a la paz y a la estabilidad de la región”. En una resolución, luego de una reunión extraordinaria, la alianza expresó su “más firme y absoluto respaldo” al presidente Maduro.
- Bolivia: el presidente Luis Arce condenó el despliegue y calificó de “infamia” las acusaciones del Gobierno de Trump contra Maduro. “Desde el corazón de Sudamérica condenamos enérgicamente el despliegue militar de los Estados Unidos en aguas circundantes al territorio del Caribe venezolano”, escribió en sus redes sociales.
Arce también hizo un “llamado urgente” a que entidades como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el bloque bolivariano ALBA-TCP convoquen “a reuniones de emergencia” para “abordar este tema con la seriedad que merece” y defender “la soberanía y la paz” regionales.
- México: la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró estar a favor de la no intervención, no solamente por convicción, sino “que está en la Constitución mexicana”.
- Cuba: el presidente Miguel Díaz-Canel calificó como “una nueva demostración de fuerza imperial” la presencia militar de EEUU en el Caribe y calificó de “falso y desproporcionado” el argumento de que sea para combatir al narcotráfico.
- Colombia: el presidente Gustavo Petro aseguró que una invasión de EEUU a Venezuela convertiría a ese país en otra Siria y arrastraría a Colombia a otro conflicto. «Los gringos están en la olla si piensan que invadiendo Venezuela resuelven su problema, (y con eso) meten a Venezuela en el caso de Siria, solo que con el problema (de) que se arrastran a Colombia», manifestó Petro en un consejo de ministros.

