
La Corte Suprema de Panamá declaró «inconstitucional» en enero el contrato que desde 1997 permite a Hutchison operar bajo concesión los puertos de Balboa, en el Pacífico, y Cristóbal, en el Atlántico, un fallo que genera incertidumbre sobre el funcionamiento de estas terminales situadas estratégicamente en las entradas del canal.
Tras la sentencia, el presidente de Panamá, José Mulino, quien enfrenta presiones de Estados Unidos por la presencia china en la vía interoceánica, anunció que la firma danesa Maersk se haría cargo temporalmente de esos puertos hasta una nueva concesión.
Pero Hutchison Holdings anunció este jueves en un comunicado que «cualquier acción» para asumir la administración u operación de los puertos sin su consentimiento «dará lugar a acciones legales» contra Maersk o cualquiera de sus filiales.
La firma hongkonesa acusó además al Estado panameño de no darle «garantías ni claridad respecto a sus operaciones», y advirtió que si se ejecuta el fallo «el resultado inmediato sería la imposibilidad de operar» las dos terminales.
T/France 24

