
La COP16 concluyó este sábado en Cali, Colombia, tras diez horas de intensas negociaciones que no lograron alcanzar un acuerdo sobre la financiación de la hoja de ruta para salvar la naturaleza hasta 2030.
A pesar de las expectativas, los países no lograron conciliar posiciones sobre dos puntos clave: las reglas para monitorear la aplicación de la hoja de ruta y el aumento del gasto mundial a 200 mil millones de dólares anuales para su implementación.
Sin embargo, se aprobó un fondo destinado a los beneficios derivados de datos genéticos de la naturaleza y se creó un cuerpo para dar voz a las comunidades indígenas.
«Los gobiernos presentaron planes para proteger la naturaleza, pero fueron incapaces de movilizar el dinero necesario para hacerlo realmente», comentó An Lambrechts, jefe de la delegación de Greenpeace.
Durante la cumbre, que reunió a 23 mil delegados, las naciones buscaron potenciar los esfuerzos globales contra la deforestación, sobreexplotación y contaminación. A pesar del ambiente festivo en la “zona verde” abierta al público, el evento estuvo marcado por tensiones y la amenaza de grupos guerrilleros.

