
El consejero electoral hondureño Marlon Ochoa denunció que, a pocas horas del iniciar las elecciones generales de este domingo, persisten las vulnerabilidades identificadas en el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), lo que incrementa la preocupación sobre su transparencia.
En la víspera de la elección, se aprobaron cambios en el TREP que habilitan la carga de actas con supervisión laxa y suprimen la comprobación entre el total asentado en el acta final y los datos capturados por el dispositivo biométrico, tecnología utilizada para la identificación segura de los votantes y evitar suplantaciones.
Esta decisión incrementa la vulnerabilidad del proceso electoral, en un contexto donde se han reportado múltiples fallas en la infraestructura tecnológica utilizada para garantizar la seguridad de los resultados, indicó Ochoa.
Confirmó que en el TREP persisten las vulnerabilidades identificadas durante el fracasado simulacro del 9 de noviembre, donde no pudieron transmitirse el 65% de las actas ni conectarse el 80% de dispositivos biométricos.
De acuerdo con un registro de audio difundido recientemente, existiría un plan para afectar la potencia de las antenas de telecomunicaciones, lo que podría ejecutarse mediante empresas privadas encargadas de administrar la red. Dicho esquema permitiría reducir la señal o incluso apagar antenas de forma selectiva.A estas irregularidades se suma el desempeño deficiente de la telefonía móvil en los últimos días, lo que ha generado inquietud sobre la estabilidad de las comunicaciones durante la elección.
En particular, se reportó una caída de servicio de casi 30 minutos en la compañía TIGO, sin que hasta el momento se haya ofrecido una explicación clara por parte de la empresa.El proceso electoral en Honduras, marcado por antecedentes de fallas, enfrenta serias dificultades, lo que incrementa la preocupación sobre su transparencia, puntualizó el consejero Ochoa en su publicación en la red social X.
T/Con información Telesur

