El Congreso Nacional de Honduras aprobó la destitución del fiscal general Johel Zelaya y designó en su lugar al abogado Pablo Emilio Reyes.

Durante la misma jornada, también se conoció que la presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rebeca Ráquel Obando, presentó su renuncia irrevocable al cargo. La decisión se produjo en medio de la posibilidad de que el Legislativo iniciara un juicio político en su contra.

El ahora exfiscal Zelaya había sido suspendido de sus funciones el pasado 23 de marzo, con el objetivo de someterlo a un proceso político en el Congreso, controlado por sectores de derecha. Menos de 48 horas después de esa medida, el Parlamento concretó su separación definitiva del cargo.

En paralelo, el Legislativo también contemplaba avanzar en un procedimiento similar contra la titular del Poder Judicial. No obstante, cuando se daba lectura a la moción correspondiente, el presidente del Congreso, Tomás Zambrano, recibió una comunicación en la que se le notificó que Obando había decidido dimitir.

La renuncia fue remitida formalmente al pleno de diputados y posteriormente aceptada, lo que frenó el proceso que buscaba someterla a juicio político.

T/RT