
La 98ª edición de los Premios Oscar se convirtió en un escenario de mensajes políticos y sociales. El presentador Conan O’Brien envió un mensaje irónico en español hacia España y otros países de habla hispana. También saludó en español al finalizar la gala.
Este gesto ocurrió en un momento de alta tensión diplomática entre el gobierno de Pedro Sánchez y Donald Trump, debido a las diferencias sobre acciones militares en Irán y Venezuela, además de la presión migratoria en Estados Unidos.
Durante la ceremonia en el Teatro Dolby de Los Ángeles, diversos presentadores y ganadores lanzaron críticas directas hacia la administración de Donald Trump. Tras el ambiente de polarización en Estados Unidos, la gala marcó las intervenciones de figuras como Jimmy Kimmel, quien usó el humor y la ironía para referirse al mandatario.
Kimmel lanzó bromas hacia Trump tras el triunfo de la cinta Mr. Nobody contra Putin. El comediante ironizó sobre el reciente documental de Melania Trump y afirmó que el mandatario seguramente estaría enojado porque su esposa no recibió una nominación en dicha categoría.
Kimmel también se refirió a la libertad de expresión. El presentador mencionó que existen países cuyos líderes restringen este derecho. En un tono sarcástico, comparó situaciones internacionales con la cadena CBS, destacando el valor de los documentalistas que arriesgan su vida para contar historias reales en entornos difíciles.
La gala, más allá del cine, reflejó la división política que impera tanto en el territorio estadounidense como en sus relaciones exteriores.
T/El Comercio

