
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) denunció represión sistemática por parte del Gobierno de Daniel Noboa en la provincia de Imbabura, luego del ingreso de un presunto “convoy humanitario” que, según las comunidades, actuó como una avanzada militar encubierta, al tiempo que denunció el asesinato de un tercer manifestante, José Guamán, quien recibió un disparo en el pecho, y más de 30 heridos durante las protestas en la localidad de Otavalo.
“La vida de los pueblos está siendo vulnerada bajo el disfraz de ayuda humanitaria. Los territorios indígenas han sido militarizados y nuestros hermanos están siendo perseguidos y heridos”, declaró el dirigente Hatari Sarango, quien confirmó la muerte de Rosa Paqui Seraquive, adulta mayor del pueblo Kichwa Saraguro, presuntamente por asfixia debido al uso indiscriminado de gas lacrimógeno.
Otra víctima fue José Guamán, comunero de Chachibiro, provincia de Imbabura, baleado directamente al pecho durante la incursión del “convoy humanitario”. Fue reportado vivo tras ser llevado al hospital, pero falleció debido a sus lesiones. Se suman a Efraín Fuerez, asesinado días atrás, reseñó Telesur.
En una resolución emitida el 14 de octubre, la Conaie resolvió exigir justicia y rendición de cuentas ante organismos internacionales, y anunció la creación de un convoy humanitario propio desde los pueblos, con el objetivo de asistir a heridos y desplazados en las comunidades afectadas por la violencia estatal.
La organización también convocó una misión médica urgente para atender a las víctimas de la represión y reafirmó su rechazo al modelo económico gubernamental y a la consulta popular impulsada por Noboa, a la que califican como un mecanismo de distracción frente a la crisis social.
Sin embargo, la tensión en el norte del país continúa. Pese a la represión, la Conaie anunció que mantendrá las protestas hasta lograr un diálogo nacional con garantías de no criminalización y la liberación inmediata de los detenidos.

