
Los espacios se convirtieron en un lienzo de identidad y soberanía
Este jueves comunidades indígenas se unieron en varias ciudades del país para realizar un gran tejido colectivo artesanal como símbolo de unión nacional y en reclamo de la liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, secuestrados por el gobierno de Estados Unidos desde el pasado 3 de enero.
“El tejido artesanal fue protagonista, mediante el entrelazo de la wiphala y el manare en tamaños gigantes, que promueven el buen vivir a través los siete colores del arcoíris. El tejido, más allá del arte y las telas, representa las fibras, la memoria, la cosmovisión y la creatividad de los pueblos ancestrales, que en esta oportunidad hace honor para exigir la liberación de la pareja presidencial”, describe el ministerio de Pueblos Indígenas en sus redes sociales.
En Caracas, la Plaza de los Museos se convirtió en un lienzo de identidad y soberanía en el cual los participantes exaltaron un mensaje de dignidad. Desde allí, se realizó a la par una asamblea, vía videoconferencia, con líderes de 14 países para disertar sobre la coyuntura del país, derivada de la agresión militar estadounidense.
Todo el país tejido
Desde el municipio Angostura del Orinoco, en el estado Bolívar, las mujeres artesanas indígenas alzaron su voz y sus manos con el tejido de un manare gigante, una pieza que trasciende lo artesanal para convertirse en un símbolo de cohesión, unidad y reciprocidad. Cada fibra entrelazada representa la sabiduría de nuestros pueblos originarios y su voluntad inquebrantable.
“Nuestra cultura es nuestra escritura y nuestra resistencia. Ante los intentos de desestabilización, respondemos con la profundidad de nuestra historia y la firmeza de nuestra lealtad”, se puede leer en la ya referida publicación.
Esta actividad forma parte de la agenda de 60 días que movimientos sociales de todo el país trazaron como mecanismo de protesta ante el secuestro de Maduro y Flores y para reafirmar la paz y la soberanía nacional.

