El comediante Tony Hinchcliffe, que provocó la ira de los puertorriqueños por referirse al país como una “isla flotante de basura” durante un mitin de la campaña del hoy presidente electo, Donald Trump, dijo este martes que no piensa disculparse “con nadie” por esas palabras.

Hinchcliffe admitió que el mitin de Trump en el Madison Square Garden tal vez no fue el mejor lugar para hacer los comentarios, en los que además deslizó comentarios racistas contra palestinos, judíos y afroamericanos.

El comediante defendió sus palabras en su pódcast Kill Tony, grabado al día siguiente de su comentario pero emitido este martes. Aseguró que se trató de “un discurso sobre la libertad de expresión” y que por ello era blanco de críticas.

“Soy la noticia. Hice referencia a Puerto Rico, que actualmente tiene un problema de vertederos, todos sus vertederos están llenos hasta el borde. Desafortunadamente soy la única persona que sabía sobre esto”, dijo.

Acto seguido se reafirmó en que no pedirá perdón “a absolutamente nadie. Ni a los puertorriqueños, ni a los blancos, ni a los negros, ni a los palestinos, ni a los judíos” y ni siquiera de “mi propia madre”, de quien también se burló en el Madison. (EFE)