
Investigadores chinos de la Universidad de Lanzhou descubrieron un significativo efecto flexoeléctrico en la madera. Estos resultados proporcionan un nuevo sistema de materiales y un soporte técnico para el desarrollo de dispositivos electrónicos flexibles, ecológicos, sostenibles y autónomos, así como de sensores independientes.
La flexoelectricidad es un fenómeno en el cual un material genera electricidad bajo la acción de una deformación no uniforme, como la flexión o la compresión con diferente fuerza en distintos puntos. Esta propiedad fue ampliamente estudiada en materiales sintéticos como cristales, cerámicas y metales, pero permanecía poco investigada en biomateriales naturales como la madera.
«La madera está ampliamente disponible, es un material renovable y biodegradable, y posee una estructura jerárquica natural, paredes celulares orientadas y múltiples poros, lo que proporciona un marco estructural natural para regular el gradiente de deformación y las interacciones electromecánicas», señaló el profesor Wang Jizeng, de la Escuela de Ingeniería Civil y Mecánica de la Universidad de Lanzhou.
Basándose en este material, los investigadores desarrollaron un sensor flexible autónomo. El dispositivo transforma las deformaciones producidas por los movimientos humanos en señales eléctricas sin necesidad de una fuente de alimentación externa. El sensor es capaz de monitorear movimientos de los dedos, las muñecas e incluso contracciones musculares.
«Nuestra investigación muestra que la madera estructural puede utilizarse tanto como material de carga tradicional como elemento funcional principal para la electrónica flexible ecológica y componentes sensoriales autónomos, lo que abre perspectivas de aplicación potencial en áreas como la electrónica usable”, señaló Jizeng.
El profesor también destacó que los materiales flexoeléctricos basados en madera ofrecen ventajas en términos de respeto al medio ambiente, ahorro de recursos y adaptabilidad mecánica.
T/Agencias