
El geofísico Stefan Burns, a quien se le atribuye haber predicho el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este 10 de agosto, afirmó esta semana que el riesgo ahora se cierne sobre el estado de California, en EEUU.
«California está muy atrasada. ¿Qué áreas de California corren ahora mayor riesgo? En general, toda California, pero sobre todo el sur de California, correría un mayor riesgo debido a esto», expresó el especialista durante una transmisión en vivo en su canal de YouTube, con referencia al tiempo que lleva el sur de esa entidad sin sufrir un terremoto de consideración, pese a estar atravesada por un complejo sistema de fallas.
Burns destacó que los sismos son, físicamente hablando, liberación de energía. Por ello, donde hay fallas, hay sismos. California no es la excepción, su opinión se distancia de la que prevalece en la comunidad académica, en el hecho de que él transforma la ocurrencia de terremotos separados por días, semanas o meses, aunque tengan orígenes tectónicos diferentes, en secuencias aparentemente útiles para hacer predicciones.
«Siempre que veo dos terremotos que ocurren muy cerca uno del otro en el mismo año, pienso que están relacionados», alegó en favor de su tesis, que procuró fundamentar con eventos documentados desde el siglo XIX. Sin embargo, especialistas que han analizado los recientes terremotos de Colombia y Venezuela, descartan cualquier vinculación tectónica.
El duplete en territorio venezolano se originó por la fricción y el desplazamiento lateral entre la placa suramericana (de origen continental) y la placa caribe (de origen oceánico), al tiempo que el evento sísmico de Colombia se debió a la subducción (desplazamiento por debajo) de la placa nazca (oceánica) sobre la placa suramericana.
Los límites de los modelos científicos.
Los sismólogos y otros expertos llevan décadas simulando diversos escenarios que involucran a la falla de San Andrés, la más larga de todas las que atraviesan el estado de California. En un reciente estudio liderado por la científica Liliane Burkhard, adscrita a la Universidad de Hawái, se advirtió sobre el gran estrés tectónico que acumulan las fallas de San Andrés y San Jacinto, debido a que han transcurrido más de 160 años desde que la tierra se sacudió con violencia en esa zona.
Además, tras los eventos sísmicos en Venezuela, la sismóloga Lucy Jones, quien participó en el desarrollo de una simulación de una ruptura de magnitud 7,8 en la falla de San Andrés durante dos minutos, advirtió que, de concretarse un escenario así en California, los impactos serían devastadores y afectarían a todo el estado.»Sabemos cómo sucederá. Sabemos cómo será el temblor, y eso es lo que muestran estos modelos: si los ejecutamos, esta es la mejor evidencia científica disponible», apuntó.
T/RT

