
China completó con éxito una serie de pruebas del sistema de propulsión del Lixun-1, el cual fue diseñado como etapa superior para cohetes. De esta manera, el proyecto entra oficialmente en la fase de pruebas de vuelo. El equipo de desarrollo prevé realizar el primer vuelo en el primer trimestre de 2027.
Las pruebas permitieron verificar tres tecnologías clave del Lixun-1: un sistema de propulsión de alto empuje y alto rendimiento con capacidad para realizar múltiples encendidos; un sistema de alimentación equilibrada mediante la conexión en paralelo de varios depósitos; y un diseño eléctrico integrado de alta fiabilidad.
Los resultados confirmaron que la etapa superior cumple todos los requisitos de diseño y está preparada para realizar su primera misión de vuelo.
El equipo de desarrollo compara la etapa superior del Lixun-1 con un «transbordador espacial», ya que no se encarga del lanzamiento desde la Tierra, sino de colocar los satélites en sus órbitas una vez que el cohete ha alcanzado el espacio. El sistema puede realizar maniobras entre diferentes órbitas, lo que permite ahorrar combustible a los satélites y facilita el despliegue de varios satélites en distintas órbitas durante un mismo lanzamiento.
El propulsor está equipado con un motor capaz de realizar más de 20 encendidos y puede planificar de forma autónoma su trayectoria de vuelo en las condiciones de vacío y temperaturas extremas del espacio.
La etapa superior del Lixun-1 presenta un diseño modular que permite utilizarla con distintos tipos de vehículos de lanzamiento. Entre sus aplicaciones se encuentran la colocación de satélites en órbitas altas, el despliegue de constelaciones de satélites y el apoyo a misiones de exploración del espacio profundo, incluidas las misiones lunares.
T/VTV

