
El Gobierno de Chile expresó su «profunda preocupación» por el despliegue de operaciones militares de gran escala en el Caribe y rechazó toda acción armada que ponga en riesgo la estabilidad y la paz en la región, informó la Cancillería a través de un comunicado.
«Chile reafirma su compromiso con el derecho internacional, el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la solución pacífica de las controversias, la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza, y el respeto a los derechos humanos como principios esenciales de la convivencia entre naciones», enfatizó en el texto.
Además, subrayó la importancia de enfrentar, de forma coordinada, la amenaza del crimen organizado transnacional, «fortaleciendo la cooperación y la acción conjunta en los distintos espacios multilaterales». También reiteró la convicción de que América Latina y el Caribe debe seguir siendo una zona de paz.
La declaración del Gobierno chileno llega luego de que Washington desplegara el pasado martes en el Caribe el portaviones más grande de su flota, el USS Gerald R. Ford, junto con su grupo de ataque.

