
La Grand Place de Bruselas se convierte estos días en una gran cervecería con motivo del Fin de Semana de la Cerveza Belga (‘Belgian Beer Weekend’), un festival dedicado a uno de los principales emblemas gastronómicos del país centroeuropeo – con permiso de las patatas fritas, el chocolate y los gofres.
En la 26ª edición de esta gran fiesta popular, hasta 57 cervecerías ofrecen más de 500 variedades del oro líquido consistente en agua, malta, lúpulo y levadura: más amargas o más dulces; rubias o negras; de mayor o menor fermentación; e incluso con sabor a frutas o chocolate.
El encuentro reúne desde el viernes y hasta el domingo a aficionados y turistas, pero también a empresarios y clientes de la industria cervecera, desde pequeños fabricantes artesanales hasta el gigante mundial AB InBev, responsable de marcas como Stella Artois o Corona.
Otra de las firmas cerveceras más reconocidas es Delirium, que cuenta con un famoso local en Bruselas y ha conseguido llevar su popular insignia del elefante rosado a más de 100 países de todo el mundo.
Stijn De Neve, director de Exportaciones de la marca, explicó a EFE que «este festival de la cerveza es muy particular, no como el Oktoberfest en Múnich», dado que es habitual aprovechar la cita anual bruselense para hacer negocios con clientes, en su caso con unos empresarios argentinos.
«Estoy aquí con mis mejores clientes de Argentina. Ellos tienen un bar en Buenos Aires. Y puedes imaginarte: trajimos la cerveza hace algunos meses y la gente hacía fila durante dos horas para tomar Delirium en barril, porque era la primera vez que Delirium estaba en barril en Buenos Aires», narró De Neve.
En la Grand Place también se dan cita divulgadores como el mexicano Miguel Mata, que gestiona la cuenta de Instagram ‘Cervezas en 1 minuto’, donde sube vídeos catando y enseñando brebajes de todo el mundo con el objetivo promocionarlos en México.
«Aquí tenemos cervezas trapenses, cervezas frutales, cervezas lager, todo elaborado, por supuesto, por la gente de Bélgica. Entonces venimos a probar para poder llevar a México y para que ustedes las prueben y tengan por lo menos una experiencia antes de que llegue a su paladar”, contó a EFE el ‘influencer’, ataviado con un gorro del elefante rosado de Delirium.
T/EFE

