La agrupación Carota, ñema y tajá, celebra 45 años de vida artística con sus golpes tocuyanos, parrandas y aguinaldos, entre otras canciones de géneros tradicionales recopiladas y compuestas por el talento larense.

Conocidos por clásicos como El espanto, Los dos gavilanes, Cardenal y otras temas, este grupo ha sembrado la raíz musical de Venezuela en varias generaciones. Aunque ha tenido que pasar por el duelo de la partida de integrantes fundadores, como fue el fallecimiento del maestro Adelis Fréitez (2020) y el destacado músico Luis Hernández Guareque (2023), la agrupación sigue sonando con integrantes jóvenes y bajo la guía de otros miembros pioneros.

Francisco Mendoza tiene cinco años dentro de la agrupación y manifestó que casi medio siglo y 18 producciones discográficas, muchas de ellas de éxito nacional y con giras internacionales, es un legado que representa todo un reto darle continuidad. La recepción ha sido muy positiva en los últimos 20 años.

El maestro y fundador Adelis Fréitez siempre está presente espiritualmente en la agrupación. Es recordado por su genio, pero también por su humildad. Mendoza recordó, que en las presentaciones musicales siempre relatan una anécdota sobre Fréitez, por lo que está en el corazón del grupo junto al artista Luis Hernández, a quien también echan en falta.

Sin embargo, la nueva generación de Carota, ñema y tajá sigue el legado de los maestros. En palabras de Mendoza, ingresaron nuevas voces con sus colores característicos que mantienen la esencia originaria.

T/Agencias