
Ácido hialurónico caducado, jeringuillas reutilizadas y una trampilla secreta llena de cajas, neumáticos e incluso un contenedor de basura. Así era la clínica estética ilegal que la Policía Nacional ha desmantelado en el barrio madrileño de Chamberí, en la que se llevaban a cabo tratamientos de belleza para «labios rusos» (carnosos y grandes) sin personal cualificado y sin cumplir las normativas de conservación de los productos utilizados.
De acuerdo con el portal 20Minutos, las autoridades han detenido a las tres responsables del centro por delitos contra la salud pública e intrusismo profesional, pues fingían ser profesionales cualificadas para los tratamientos, según ha informado este martes el cuerpo nacional en un comunicado.
La investigación comenzó a finales de 2024, cuando los agentes tuvieron conocimiento de que en un centro de estética y peluquería de la capital se estaban realizando procedimientos médicos sin personal acreditado. La clínica captaba a sus clientas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería, donde se ofrecían servicios a precios muy por debajo del mercado, lo que levantó las sospechas de las autoridades.
El 6 de febrero, los agentes hicieron una inspección del local junto con personal de las autoridades sanitarias, y pillaron a una de las falsas doctoras mientras se preparaba para atender a una clienta.
En un intento por ocultar pruebas, la mujer escondió entre su ropa un envase de bótox con etiquetado en coreano. Además, se descubrió que reutilizaban las inyectadoras.

