En 2023, 871 personas, en su mayoría de raza negra, murieron en Río de Janeiro producto de violencia policial, lo que representa un fallecimiento cada 11 horas, según información del último boletín difundido este jueves por la Red de Observatorios de Seguridad.

El documento, titulado ‘Objetivo piel: muertes que revelan un patrón’, señala que el 98 % de las víctimas fueron hombres, el 86,9 % de raza negra y que 403 de las muertes registradas se encontraban entre los 12 y los 29 años.

En su quinta edición, el informe revela que es la primera vez desde que comenzaron a recopilar datos que Río de Janeiro cierra el año por debajo de las mil muertes, pues en 2019, había informado más de 1.800 muertes. Sin embargo, se aclara que esta reducción no pude calificarse como mejora.

Las cifras del informe, que se refieren a nueve de los 27 estados de Brasil, revelan un incremento de casi el 22 % de muertes producto de la acción policial en São Paulo, la región más poblada de Brasil.

A lo largo del año, se registraron 510 víctimas mortales en São Paulo, de las cuales 66 % son negras y el 52 % se encuentra entre los 12 y los 29 años.

Las cifras del informe fueron obtenidas a través de la Ley de Acceso a la Información de las Secretarías de Seguridad Pública y organismos relacionados, en nueve estados: Amazonas, Bahía, Ceará, Maranhão, Pará, Pernambuco, Piauí, Río de Janeiro y São Paulo. (EFE)