El ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, denunció nuevos planes desestabilizadores contra el país, originados en el estado Zulia con la participación de empresarios, jueces, fiscales y militares vinculados con la extrema derecha.

Uno de los objetivos del plan consistía en entrenar a paramilitares en Ecuador y Colombia para atacar instalaciones eléctricas y petroleras, así como la central hidroeléctrica Guri y tratar de evitar la juramentación del presidente Nicolás Maduro el 10 de enero.

Cabello señaló al empresario José Enrique Rincón como uno de los responsables de este plan, y quien tiene «vínculos directos» con los políticos Iván Simonovis, María Corina Machado, Tomás Guanipa y Juan Pablo Guanipa.

Asimismo, están involucrados el presidente el Circuito Judicial Penal de Zulia, Pedro Velazco; dos juezas; un fiscal del Ministerio Público y el Fiscal Superior, Gregorio Rondón, quienes, dijo, tenían vínculos con dirigentes de Primero Justicia y están detenidos.

Resaltó que el financiamiento de estas actividades proviene del narcotráfico y el paramilitarismo colombiano, que dirigen los expresidentes Iván Duque y Álvaro Uribe.