Con más de 160 mil espectadores este fin de semana en el capitalino Stade de France, el grupo coreano BTS comenzó su conquista de los parisinos por tercera ocasión, tras una pausa de casi siete años.

Con todas las entradas vendidas, incluidas las del presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, la tecnología del espectáculo en el Stade de France, se vino abajo cuando se escuchó la frase París mágica, París imbatible, asemeja una operación de salida al espacio.

La aparición en el escenario de RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jung Kook, quienes hicieron una pausa en 2022 para cumplir con el servicio militar en su país, constató el virtuosismo de una agrupación que, a diferencia de otros del K-pop, compone sus propias canciones.

El Bangtan Sonyeondan o Boy Scouts a prueba de balas, como se deletrean sus siglas, realiza una gira para volver a conquistar el mundo, ahora con el nombre de su último producción Arirang, y también París. Solo bastó un saludo en francés que terminaría con Mercy Army (como se hace llamar el ejército de sus seguidores) y los 80 mil espectadores de la primera noche de conciertos rugieron en el Stade de France en una mezcla de nostalgia y satisfacción.

El regreso de BTS a esta ciudad cierra un ciclo de la agrupación en Europa para abrir otra etapa de su gira internacional en América del Norte y Sur América. BTS estará también en la final del Mundial. Casi en el estreno de su gira por el otro hemisferio, la agrupación surcoreana, la primera de su país en encabezar la lista Billboard 200 en Estados Unidos, se presentará junto a Madonna y Shakira, en Nueva York.

T/PL