El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó el martes que su país está abierto al diálogo con Washington, pero que, al mismo tiempo, se prepara para defenderse con todas sus fuerzas.

«Una agresión militar contra Cuba tendrá que ser respondida con toda nuestra fuerza por nuestro Estado, por todo nuestro pueblo. Será un baño de sangre: morirán miles y miles de cubanos y morirán también jóvenes estadounidenses llevados a una guerra que no es suya y que no tendría ningún sentido. Sería una guerra que no tendría el menor apoyo porque hoy la mayoría de los ciudadanos estadounidenses, de los contribuyentes, de los electores estadounidenses y también de los cubanos residentes en Estados Unidos y en el mundo se oponen al endurecimiento del cerco de combustible y del bloqueo y se oponen también a una aventura militar contra Cuba», dijo el canciller en una entrevista con CNN.

Ante ello, La Habana sigue estando a favor del diálogo. «El Gobierno de los Estados Unidos continúa aplicando acciones cada vez más severas de cerco energético y de endurecimiento del bloqueo con el propósito deliberado de causar un sufrimiento insoportable un dolor insoportable a nuestro pueblo y desestabilizar al país. A pesar de eso mantendremos nuestra disposición al diálogo o incluso mantenemos y mantendremos cooperación con el Gobierno de los Estados Unidos, pese a esa conducta inaceptable», aseveró Rodríguez.

«Claro que cualquier amenaza hay que tomársela en serio y por eso nos preparamos para defender nuestra independencia y nuestra soberanía en caso de una agresión. Pero siempre actuaremos únicamente en legítima defensa», agregó.

Por otra parte, denunció que la política de Washington representa «un acto de castigo colectivo que acentúa el carácter genocida del bloqueo que constituye un crimen de lesa humanidad».

El ministro comentó los fracasos en el diálogo con EEUU «Hay conversaciones diplomáticas entre los Gobiernos de EE.UU. y Cuba que no muestran progreso. Hay una contradicción flagrante y notoria entre el planteamiento respetuoso, y como regla de las contrapartes estadounidenses en estas conversaciones diplomáticas y su conducta, y la conducta del secretario de Estado [Marco Rubio] y del Gobierno de los Estados Unidos están fuera de ellas», manifestó.

T/RT