
Familia en renta, es una película protagonizada por Brendan Fraser (La ballena) en la que Phillip, un actor estadounidense residente en Tokio, es contratado por una agencia de familias de alquiler. Se trata de un negocio muy difundido en el país que se centra en la contratación de actores para interpretar roles sustitutos en las vidas de los clientes.
La película que ya se encuentra disponible en cines venezolanos, fue rodada en Japón, lo que embarcó a Fraser en un viaje cultural transformador. Para dar vida a Phillip de la forma más auténtica posible, el actor se sumergió por completo en la cultura nipona, absorbiéndola con pasión y dedicación para lograr una comprensión profunda y cabal del lugar, sus prácticas y su gente.
Tras conectar profundamente con la visión de Hikari, directora de la película, Fraser aceptó protagonizar Familia en renta, consciente de que el papel que interpretaría requería familiarizarse con una cultura poco conocida por él. Al inicio del proyecto solo conocía la palabra arigato (gracias).
La inmersión cultural comenzó, entonces, por un elemento central, el idioma. El personaje protagónico no habla japonés con fluidez, ha vivido en Tokio lo suficiente como para expresarse en ese idioma con comodidad. Fraser empezó a estudiar con un tutor y traductor meses antes del rodaje, y durante la filmación continuó su preparación de la mano del coach de diálogo Eriko Yamaguchi.
Todo el set que conformaba Familia en renta, desde el elenco y el equipo de producción eran predominantemente japoneses, por lo que era necesario el dominio del idioma por parte del actor protagónico. Vale acotar, que Fraser tuvo, a su vez, la oportunidad de trabajar con uno de los símbolos máximos de la cultura japonesa en materia actoral, como lo fue la leyenda del cine Akira Emoto.
T/Agencias

