
El 17 de diciembre es la fecha prevista para que la Misión Spaceward en Brasil, ejecute el vuelo de Hanbit-Nano, desarrollado por la empresa surcoreana Innospace, la Fuerza Aérea y la Agencia Espacial brasileña. Evento que se llevará a cabo desde la base de Alcântara, ubicada en el estado de Maranhão.
Este avance representa el primer lanzamiento en la historia espacial brasileña ya que será un evento orbital con fines netamente comerciales. Hasta la fecha, el programa espacial de ese país se ha concentrado en el lanzamiento de cohetes suborbitales, que siguen una trayectoria parabólica y no alcanzan a colocar satélites en órbita terrestre por lo que culminan su recorrido cayendo en el mar.
Es por ello, que la misión actual marca el inicio de una nueva fase en la que Brasil se posiciona en el mercado mundial de lanzamientos de satélites. Este cohete, un vehículo de dos etapas y 21,7 metros de altura, tiene la capacidad de situar hasta 90 kilos de carga útil en una órbita sincrónica al Sol a 500 kilómetros de altitud.
La carga útil que llevará la misión a la órbita terrestre incluye ocho vehículos, entre los que destacan satélites pequeños y prototipos experimentales procedentes de Brasil, India y Corea del Sur. Las autoridades brasileñas han destacado en varias oportunidades que el Centro Espacial de Alcântara es reconocido internacionalmente por su ubicación geográfica, debido a que es considerada una de las más estratégicas para el lanzamiento de vehículos espaciales.
Su cercanía a la línea ecuatorial maximiza el efecto de la rotación terrestre, lo que se traduce en una ganancia de energía de entre el 20 % y el 30 % en comparación con bases ubicadas a mayor latitud, como Cabo Cañaveral en Estados Unidos o Kourou en la Guayana Francesa.
De igual forma, la proximidad de este centro espacial al océano Atlántico permite que los lanzamientos orientados al este se realicen sobrevolando exclusivamente la zona marítima, lo que garantiza la seguridad de las operaciones y elimina riesgos para centros de población al no existir territorio habitado bajo la trayectoria de vuelo inicial.
Vale acotar, que la posición estratégica de Alcântara ha despertado el interés de otros programas espaciales internacionales, incluido el de China. Existen proyecciones para que futuros satélites del programa binacional Cbers (China-Brazil Earth Resources Satellite), como el Cbers-6 (previsto para 2028) y el CBERS-5 (en 2030), sean lanzados desde la base de Maranhão, en lugar de la base china de Taiyuan.
Estos satélites tienen como objetivo la observación terrestre en tiempo real para detección de deforestación e incendios, y la recolección de datos meteorológicos y climáticos, respectivamente.
T/Agencias

