
Desde el 13 de febrero, fecha en el que comenzó el Carnaval de Brasil 2026, el evento mantiene un récord de asistencia turística, desfiles masivos y fuerte identidad afrobrasileña que impulsa cultura y economía popular.
La festividad que se extenderá hasta el 21 de febrero, se consolida como uno de los mayores eventos culturales del mundo. Con desfiles callejeros, fiestas masivas y un aumento sostenido del turismo internacional, la celebración combina impacto económico con un profundo significado social e HISTÓRICO, vinculado a la identidad afrobrasileña y a la cultura popular.
Tradiciones musicales, rituales comunitarios y expresiones culturales desarrolladas por poblaciones negras y trabajadoras, llenan al Carnaval una vez más de una participación histórica eb un espacio de identidad, memoria y organización colectiva.
Manifestaciones como la samba, el maracatú, el frevo, el afoxé o los desfiles callejeros han transformado las ciudades en escenarios de expresión cultural. La celebración combina espectáculo, tradición e identidad social, con lo cual proyectan al mundo una de las expresiones más representativas de la cultura brasileña contemporánea.
Río arde con el sol y la creatividad
Con cuerpos semidesnudos y expuestos al azote del sol, Río de Janeiro ardió este domingo en medio de música, color y mucha imaginación en las comparsas callejeras que se tomaron la ciudad en pleno carnaval.
Vaqueros Con sombreros rosados, senos al aire y hasta los rumberos que ‘no alcanzaron’ a disfrazarse y llegaron a la fiesta recién salidos del baño envueltos en toallas, bailaron ritmos brasileños como el axe, el funk y la samba que la comparsa callejera Divinas Tretas interpretó junto con clásicos del rock y el pop.
La creatividad y la imaginación fueron los protagonistas de esta fiesta al aire libre en el parque Aterro do Flamengo, en medio de árboles que ayudaron a los fiesteros a tomar respiros bajo su sombra y con el mar de vecino a los pies del cerro de Pão de Açúcar.
T/Agencias

