
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro reconoció este jueves que consideró la posibilidad de ordenar una intervención militar en 2022, tras las elecciones que llevaron a Luiz Inácio Lula da Silva a la presidencia. En una entrevista con el portal UOL, Bolsonaro afirmó que la medida, que no se implementó, habría estado respaldada por la Constitución.
Bolsonaro detalló que se discutieron varias opciones, incluida la instauración de un estado de sitio y un despliegue militar para «restaurar el orden constitucional». Este borrador de decreto fue hallado por la Policía en la residencia de un exministro y justificaba la intervención alegando decisiones inconstitucionales del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior Electoral que afectaron las elecciones.
A pesar de sus afirmaciones sobre la legalidad de estas medidas, el expresidente rechazó haber planeado un golpe de Estado y negó conocer supuestos planes militares para asesinar a Lula y al juez Alexandre de Moraes. Bolsonaro también expresó que no está en deuda con la Justicia, aunque reconoció el riesgo de ser detenido por una «arbitrariedad» de la Corte Suprema.
Además, Bolsonaro reafirmó su intención de postularse en las elecciones de 2026, a pesar de haber sido inhabilitado políticamente por deslegitimar las instituciones democráticas. La Policía ha presentado cargos contra él y otras 36 personas, incluidos altos mandos militares y exministros, por delitos relacionados con un intento de golpe de Estado.

