
En Gaza, Palestina, el bloqueo a la ayuda humanitaria y los ataques al sistema hídrico por parte del gobierno de Israel han dejado a la población sin acceso seguro al agua. La mayoría de los palestinos se ven obligados a beber agua contaminada, exponiéndose a enfermedades y deshidratación.
Refiere una nota de TRT que desde que Israel lanzó su ofensiva contra la franja, los bombardeos han destrozado tuberías, plantas desalinizadoras y los acuíferos han sido contaminados. En los campamentos de desplazados, mientras la sed se intensifica bajo el calor sofocante del verano, el simple acto de beber agua significa arriesgar la vida ante la posibilidad de intoxicarse.
“Nos vemos obligados a dársela (agua insalubre) a nuestros hijos porque no tenemos otra alternativa (…) Nos provoca enfermedades a nosotros y a nuestros hijos”, explicó Ranah Odeh, desplazada de la ciudad de Jan Yunis.
Familias enteras persiguen los camiones cisterna que llegan cada dos o tres días, llenan botellas y bidones y los arrastran a casa en carretas tiradas por burros. Cuando el agua no llega, recurren al mar.
La Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA) advirtió el pasado jueves que sus centros de salud reciben unas 10.300 personas por semana con enfermedades infecciosas, principalmente diarrea causada por agua contaminada.
Antes de la ofensiva, los más de dos millones de habitantes de Gaza dependían tanto de agua embotellada como de la procesada en plantas desalinizadoras y distribuida por tuberías que pertenecen a la empresa israelí Mekorot.
Con el inicio de los ataques, los residentes reportaron restricciones en el suministro de Mekorot, aunque Israel lo negó. Los bombardeos destruyeron tuberías y una de las tres plantas desalinizadoras del enclave, mientras que muchos pozos quedaron dañados, dejando solo 137 de 392 accesibles, con agua contaminada por residuos y escombros.
Desde octubre de 2023, Israel ha matado a más de 61.900 palestinos en Gaza, y mas de dos millones han sido desplazados, devastando el enclave y agravando la hambruna.

