El mercado de las criptomonedas atravesó una jornada de marcados números rojos el pasado 31 de enero.

Durante las primeras operaciones financieras en la ciudad de Nueva York, el bitcoin sufrió un desplome que lo posicionó por debajo del umbral de los 80.000 dólares. Esta cotización representa un retroceso hacia niveles que no se registraban desde abril de 2025, evidenciando una notable inestabilidad en el sector financiero digital.

De acuerdo con reportes de agencias, la principal moneda virtual del mundo experimentó una contracción del 7,1 por ciento, situando su valor aproximado en los 78.159 dólares.

Este movimiento a la baja generó un efecto dominó que arrastra a otras divisas de importancia. Ether, el segundo activo digital más relevante, retrocedió un 10 por ciento, mientras que Solana registró una pérdida del 11 por ciento en el mismo periodo.

Analistas económicos vinculan este desplome a una combinación de factores internos del mercado, principalmente una liquidez escasa e interés de compra limitado en la actualidad. Esta falta de dinamismo profundizó una tendencia negativa que ya evaporó más del 30 por ciento del valor de mercado de la criptomoneda más importante, afectando la confianza de los tenedores de estos activos.

T/Telesur