El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que firmó un indulto a favor de su hijo Hunter Biden, quien en junio fue hallado culpable de tres delitos relacionados con posesión de armas, por considerar que sus problemas judiciales fueron instigados por sus adversarios políticos.
«Ninguna persona razonable que mire a los hechos en los casos de Hunter puede llegar a otra conclusión de que Hunter fue puesto en la mira solo porque es mi hijo», indicó Biden en un comunicado, en el que asegura que sus rivales intentaron «romper» a su hijo, que fue «enjuiciado de manera selectiva e injusta».
En junio, Biden descartó categóricamente un indulto o conmutación para los periodistas mientras su hijo se enfrentaba al juicio por el caso de las armas de Delware. «Me atengo a la decisión del jurado. Lo haré y no lo indultaré».
El indulti llega justo semanas antes de que Hunter Biden recibiera su castigo, tras ser condenado en el caso de las armas y declararse culpable de los cargos fiscales, y menos de dos meses antes de que el presidente electo Donald Trump regrese a la Casa Blanca.
Culmina así una larga saga legal para el hijo del presidente, que reveló públicamente que estaba bajo investigación federal en diciembre de 2020, un mes después de la victoria de Joe Biden en 2020.
Hunter Biden fue condenado en junio en un tribunal federal de Delaware por tres delitos graves por comprar un arma en 2018 cuando, según los fiscales, mintió en un formulario federal al afirmar que no consumía ilegalmente ni era adicto a drogas.
Estaba previsto que fuera juzgado en septiembre en el caso de California que le acusa de no pagar al menos 1,4 millones de dólares en impuestos. Pero aceptó declararse culpablede los cargos de delito menor y grave en un movimiento sorpresivo horas después de la selección del jurado.
Hunter Biden dijo que se declaraba culpable en ese caso para evitar a su a su familia más dolor y vergüenza, después de que el juicio de las armas aireara de su adicción al crack.
Los cargos fiscales conllevan hasta 17 años entre rejas y los cargos por armas se castigan con hasta 25 años de prisión, aunque se esperaba que pidieran mucho menos tiempo y era posible evitar por completo la cárcel. (DW)

