Con una histórica fiesta latina, el puertorriqueño Bad Bunny prendió el medio tiempo de la edición 60 del Super Bowl.

Benito Martínez cumplió su promesa de poner a bailar a los más de 75.000 espectadores que pagaron miles de dólares por una localidad en Santa Clara, California.

¿La sorpresa?, el derroche de latinidad, sus canciones en español, un paseo por el barrio y una boda, cerrando con un mensaje de unidad, del Sur al Norte de América, el continente.

El Conejo Malo arrancó su show de 13 minutos con su éxito, tití me preguntó y siguió con un popurrí de sus éxitos yo perreo sola y voy a llevarte pa PR, al estadio Levi’s, que cambió su grama por una plantación de caña, con carritos de comida, tienditas, una boda y una pick up, al más puro estilo y sabor latinos.

Vestido de blanco, con una versión caribeña del uniforme de football americano y el número 64 en la espalda, repasó megaéxitos de otros íconos del reguetón, como Tego Calderón, Don Omar y Daddy Yankee, recordándole a la audiencia que estaba escuchando «música de los barrios y los caseríos», dijo.

Las sorpresas

Cardi B, Jessica Alba, Young Miko y Pedro Pascal bailaban en la casita que se ha vuelto el escenario de su gira del tema debí tirar más fotos. junto a vendedores, bailarines, campesinos, trabajadores y familias lo acompañaron durante todo el show, incluso hasta deportistas famosos como el venezolano Ronal Acuña Jr, aseguró CNN.

Bad Bunny llevó uno de sus gramófonos para entregárselo a un niño que parecía tratarse de un joven Benito y siguió con versiones cortas cortas de otros temas a la vez que intercaló con un mensaje empoderador al público: «Si hoy estoy en el Super Bowl 60 es porque nunca deje de creer en mí, y tú también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas».

Sin que nadie lo esperara emergió como gran sorpresa la estrella pop estadounidense Lady Gaga, con un vestido azul claro, cantando una versión salsera de su éxito die with a smile.

El momento político de la presentación vino de la mano de otro puertorriqueño, Ricky Martin, quien entonó lo que le pasó a Hawái, considerado un himno independentista de Puerto Rico, interrumpida por una explosión, refiere DW.

La canción de resistencia de la llamada isla del encanto, que Bad Bunny entonó bandera en mano, protesta contra los problemas de infraestructura que sufre Puerto Rico, territorio estadounidense desde 1898.

El Conejo Malo cerró con fuerza proclamando en inglés god bless America, y enumerando seguidamente, uno por uno, a todos los países del continente, antes de lanzar el balón ovoide que cargaba, inscrito un mensaje de together we are America (Juntos somos América)..

La presentación generó mucha expectativa tanto entre los críticos como en los seguidores del reguetonero que, con 89 millones de oyentes mensuales en Spotify, ha sido proclamado por la plataforma como el más reproducido en cuatro años, superando a titanes con legiones de seguidores como Taylor Swift.

T/Narkys Blanco