El Gobierno de Israel aprobó el jueves al final de la noche la propuesta del primer ministro, Benjamin Netanyahu, sobre una escalada de la ofensiva militar en la Franja de Gaza, que incluye la ocupación de la capital del enclave con base en premisas como «la desmilitarización» del mismo y «el control israelí de la seguridad».

Ante esta decisión, la Autoridad Palestina ha avisado que la nueva operación israelí para entrar en la ciudad de Gaza representa un «crimen absoluto» y comportará el desplazamiento forzado de al menos 800.000 palestinos, de por sí expulsados de otras zonas del enclave.

De igual forma, el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos ha condenado este viernes la decisión «imprudente» del Gobierno israelí, liderado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, de ocupar la ciudad de Gaza, ya que conduce a Israel a una «catástrofe colosal» y supone «abandonar» a su suerte a los rehenes en manos del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).

Por su parte, el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha exigido este viernes a Israel que detenga inmediatamente la operación que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha anunciado para ocupar la ciudad de Gaza y consolidar su control sobre el enclave palestino.

T/Europa Press