En julio pasado, el Ministerio de Educación de la provincia de Alberta, en Canadá, ordenó a las bibliotecas escolares retirar “materiales de contenido sexual explícito”, medida que afectó a unos 200 títulos y desató la protesta de autores y lectores.  

Uno de estos libros es El cuento de la criada, de Margaret Atwood, el cual cuenta con popularidad en todo el mundo.

Al respecto, Atwood escribió en X: «Hazte con uno ahora, antes de que quemen libros en público», y compartió en internet un nuevo relato corto que satiriza la prohibición de libros.

La historia se centra en dos «niños muy, muy buenos» llamados John y Mary, que «nunca se hurgaron la nariz, ni tuvieron deposiciones, ni granos» y que «se casaron entre sí, y tuvieron cinco hijos perfectos sin haber tenido nunca relaciones sexuales».

John y Mary ignoraban la máxima de «perdonar a tus enemigos y cosas así; (y) en su lugar, practicaban un capitalismo egoísta y rapaz», sigue la sátira.

Atwood añadió que El cuento de la criada se hizo realidad y Danielle Smith, primera ministra de Alberta, “se encontró con un bonito vestido azul nuevo pero sin trabajo”, en referencia al atuendo que usan las esposas de los altos mandos en su hoy censurado libro.

Otros clásicos que el Consejo de Escuelas Públicas de Edmonton anunció que se retiraban de las bibliotecas escolares son Yo se por qué canta el pájaro enjaulado, de Maya Angelou, 1984, de George Orwell, El color púrpura, de Alice Walker, y Un mundo feliz, de Aldous Huxley.

T | Con información de Euronews