
El funeral del papa Francisco tendrá lugar este sábado 26 de abril a las 10 horas de Italia, en la Basílica de San Pedro, situada en el Vaticano.
Según el comunicado, la ceremonia será presidida por el decano del Colegio Cardenalicio, el cardenal Giovanni Battista Re y participarán en el acto diferentes cargos eclesiásticos, como cardenales, arzobispos y obispos o sacerdotes.
Se espera la asistencia de aproximadamente 200.000 fieles y más de 150 delegaciones, entre ellas numerosos jefes de Estado y Gobierno, el protocolo que se seguirá será estricto tanto en lo diplomático como en lo litúrgico.
A las 19:00 de la tarde del 25 de abril, se cerrará la basílica y una hora después, el Camarlengo, Cardenal Kevin Joseph Farrell, presidirá el rito del cierre del ataúd del Papa Francisco, según lo previsto en el Ordo Exsequiarum Romani Pontificis.
El sábado 26 de abril, comenzará la liturgia exequial a las 10:00 hora local (8:00 GMT) y estará presidida por el cardenal Giovan Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, según ha informado la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas.
Tras el canto del Kyrie, el cardenal Re pronunciará una oración pidiendo a Dios que acogerá al papa Francisco en su reino. Durante las oraciones de los fieles, pedirá por su alma para que sea recibida con benevolencia por el Príncipe de los Pastores.
Después de las lecturas, el cardenal Re ofrecerá una homilía dedicada al pontífice argentino. Al finalizar la comunión, se llevará a cabo la ‘Ultima commendatio’ para encomendar su alma a Dios. El vicario general de la diócesis de Roma también tomará la palabra para recordar al exobispo de Roma.
Finalmente, tras entonar la Antífona, el féretro será conducido al interior de la basílica de San Pedro donde prepararán su cortejo hacia Santa María la Mayor en la ciudad de Roma, para su inhumación, un lugar elegido personalmente por el papa Francisco. “Deseo que mi último viaje terrenal concluya precisamente en este antiguo santuario mariano donde fui a orar al inicio y al final de cada Viaje Apostólico para confiar con confianza mis intenciones a la Madre Inmaculada y agradecerle su cuidado dócil y maternal”, explicó Jorge Bergoglio en su testamento. Confirmó que el lugar ya estaba preparado, “como siempre le prometió a la Virgen”.
El trayecto de ese cortejo fúnebre, que se extenderá a lo largo de seis kilómetros.
La ceremonia del entierro será un acto privado, pero inmediatamente después se dará a los fieles la oportunidad de llegar al lado de su santidad.

