El estado Apure da un paso firme en la preservación de la biodiversidad venezolana con la puesta en marcha de un plan de reinserción ambiental que devolverá a su hábitat natural a 50 ejemplares de caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius).

La iniciativa, impulsada por las autoridades regionales en coordinación con instituciones de conservación y zoocriaderos locales, busca fortalecer las poblaciones silvestres de este icónico reptil en las cuencas y ríos del llano apureño.

El caimán del Orinoco es considerado el depredador dulceacuícola más grande de América Latina y uno de los reptiles más emblemáticos de Venezuela.

Su presencia en los ecosistemas fluviales es fundamental: como depredador tope, regula las poblaciones de peces y otros animales acuáticos, manteniendo el equilibrio ecológico de las lagunas, caños y sabanas inundables. No obstante, décadas de cacería furtiva e intervención de su entorno lo situaron en peligro crítico de extinción, convirtiendo cada jornada de liberación en un triunfo para la fauna nacional.

T|EL UNIVERSAL